miércoles, 10 de mayo de 2017

1 de mayo en Matanzas

Hola, disculpen el retraso , pero aquí les traigo algunas fotos del 1 de mayo en Matanzas. Espero las disfruten.


Historias y sueños de una universidad




Mayo tiene muchos significados para Matanzas. Representa las fiestas de trabajadores, campesinos, madres. También tiene el recuerdo de un Antonio Guiteras frente al mar en el Morrillo. Pero también trae historias y cumpleaños para aquella que este 2017 arriba a sus 45 primaveras:la Educación Superior en la provincia.

Su surgimiento fue fruto directo del triunfo de la Revolución el primero de enero de 1959, y de su Reforma Universitaria, que promovióimportantes transformaciones en la enseñanza superior, convirtiendolos espacios antes elitistas en centro social capaz de llegar a todas las capas de la poblacióncon un papel activo en la comunidad.

En Matanzas su impacto fue mayor. Entre La Habana y Las Villas, el territorio no contaba con experiencias de altos estudios. Sus primeros pasos fueron en la década del 60 con actividades aisladas, y sin líneas definidas.

A pesar de la inexperiencia, la carrera de Medicina Veterinaria, que se desarrollaba en la Estación Experimental de Pastos y Forrajes, “Indio Hatuey”, en Perico; y la carrera de Medicina, que inició sus actividades, en el Hospital Provincial, con alumnos del Sexto Año de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana(UH), por mencionar algunas, encontraron terrenos fértiles para crecer.

Son precisamente estas potencialidades y la necesidad de aglutinar los esfuerzos lo que impulsa la creación el 9 de mayo de 1972 de la Sede Universitaria de Matanzas, bajo la dirección del Dr. Carlos Quintana Setién, como filial de la UH, y dentro de esta el Instituto Pedagógico. En este primer curso, más de mil estudiantes, la mayoría en cursos para trabajadores, se incorporaron a la educación superior matancera.

Estas cifras fueron en aumento ante los deseos de estudiar del pueblo de la Atenas de Cuba, y ya para 1974 duplicaba el número de trabajadores iniciales, y en 1976 sobrepasaban los 200. También en esta fecha, gracia a la voluntad, y esfuerzos de los implicados, la filial original había evolucionado hasta convertirse en 3 centros nacidos de ese núcleo: El Instituto Pedagógico, la Facultad de Medicina y el Centro Universitario, la futura Universidad de Matanzas.

Por esta razón otro día 9, pero de marzo, se decide trasladar la sede desde la calle de Medio 100, para la antigua Escuela Militar “Camilo Cienfuegos”, en la Vía Blanca a Varadero, en el Km. 3½, para posibilitar mejores condiciones y el crecimiento que no se detendría.

Poco importó que el centro no hubiera sido creado como universidad, o los desafíos de estar en la periferia de la ciudad. Lo cierto es que alimentado de sueños y voluntad, la una vez filial fue ganando logros y distinciones.

Primero, en otro mayo, pero de 1982, le fue otorgado el nombre “Camilo Cienfuegos”, para acompañarla a través de sus cambios con el ejemplo de aquel de la eterna sonrisa.

Luego, por sus avances reconocidos a nivel nacional, a partir de 1985 fue un Instituto Superior Agroindustrial, y ya para 1992 era una Universidad por derecho propio que entró en el segundo milenio con filiales en 13 municipios, con la condición de Universidad Certificada que es otorgado por la Junta Nacional de Acreditación de Cuba y considerada una de las 5 mejores de Cuba.

Pero los cambios son necesarios y el 2014 trajo consigo un proceso de perfeccionamiento y de integración, quedando nuevamente como Universidad de Matanzas, con las filiales Camilo Cienfuegos y Juan Marinello Vidaurreta, además de sumar la Facultad de Cultura Física, antes perteneciente a la Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte "Comandante Juan Manuel Fajardo".

Hoy, en medio de un proceso de acreditación de su condición de certificada, la Universidad de Matanzas se alza como baluarte de la educación y la sociedad matancera.

Los 54951 profesionales, de ellos 1406 extranjeros de 59 países que han recibido el título en sus aulas, representan el potencial que avanza la provincia en estos días, mientras impulsan a sus hijos a reeditar la aventura en el campus matancero.

Son esos 7689 que se forman hoy en 46 carreras universitarias de ciencias sociales, técnicas, agronómicas, económicas y pedagógicas los que tienen en sus manos el brillo futuro de una universidad que se alza frente al mar y sobre la ciudad, en aulas docentes y unidades de apoyo, en sus parques que fueran Jardín Botánico de la ciudady la vista del inmenso azul de la bahía.

En este mayo trabajadores y estudiantes están llamados a recordar la historia y glorias pasadas, a enseñársela a las nuevas generaciones expectantes de futuro, y a soñar en grande por el brillo y el saber. Esta universidad que nació con la primavera solo un destino posee: florecer con fuerza e ímpetu cada año, hasta convertir a la Atenas de Cuba en un jardín de profesionales consagrados a la provincia que les dio la luz.

La educación superior en Matanzas cumple este 9 de mayo 45 años y la mejor manera de celebrarlo, es yendo por más.

miércoles, 8 de marzo de 2017



Hoy recorren por las calles de Matanzas cientos de libros en manos de sus orgullosos dueños. El joven, la ama de casa, el trabajador y hasta el visitante ocasional, no albergan la menor dudad de que la ciudad acoge la XXVI Feria Internacional del Libro, dedicada en esta ocasión a las figuras de Fidel Castro, Armando Hart Dávalos, y al cumpleaños 95 de la poetisa Carilda Oliver Labra.


Por la Calle del Medio, desde Matanzas hasta Ayuntamiento; en Santa Teresa entre Contreras y Manzano; y en los bajos de la Biblioteca Gener y del Monte donde se ubica la Gran Librería; el recinto ferial abrió sus puertas con más de 200 títulos repartidos entre carpas, kioscos, y siete espacios simultáneos.


Centros educacionales, el Hospital Pediátrico Eliseo Noel Camaño, el Hogar de Niños sin Amparo Familiar, unidades militares y centros del MININT, se unirán hasta el domingo a la fiesta masiva pero culta.


Las jornadas apuntan a todos los gustos: historia, literatura de enfoque psicoterapéutico, arte culinario, folclor, y deporte cubano. Estas opciones, junto a mesas de opinión dedicadas a Fidel, interacciones con poetas, y presentación de autores, convierten al evento en una fiesta cultural.


Los juegos didácticos, las historietas, plegables, diccionarios y literatura infantil, productos muy demandados por la familia cubana, tienen también su espacio.


En esta cita literaria, que busca mirarse hacia adentro con las obras y escritores de las cuatro editoriales matanceras, no faltan obras como Buena suerte viviendo .Mensajes a un poeta; Cambiar el mundo, mis años en Cuba; El puente de Coral; El Decamerón cubano; La aldea letrada, entre otras muchas propuestas locales, a las que se suman algunas de gran demanda como La novela de mi vida y El vuelo del Gato.